Este libro reúne una serie de investigaciones cuyo objetivo es analizar cómo se generan una serie de encadenamientos migratorios en torno a cuatro regiones de agricultura intensiva de los estados de México, Sinaloa, San Luis Potosí y Morelos, en los cuales se producen hortalizas o flores para el mercado nacional o internacional. Ofrece una lectura de este fenómeno sociológico que contempla las trayectorias de migración como opciones estratégicas en un universo de posibilidades sociales y laborales limitado. Durante el proceso –consideran sus autores–, las generaciones de migrantes empapan de significados y símbolos los territorios que transitan.