Debido a que los niños durante sus primeros años tienen mayor contacto con su fuero interno, son más dóciles, más fáciles de disciplinar y normalmente, más receptivos. La meditación es muy útil para niños que estén estudiando, pues aumenta la agilidad mental y la capacidad de asimilar más información. Asimismo, la meditación es una valiosa herramienta que sirve para desarrollar la capacidad de concentración, facilitar la relajación y estimular el bienestar general, así como también para fomentar el crecimiento personal y espiritual. Este libro, que presenta un enfoque práctico y pedagógico de la meditación para niños, es el primero en analizar a fondo las inquietudes infantiles, y expone con claridad los beneficios que esta antigua técnica tiene en áreas tan distintas como la creatividad, la autoestima y la solución de problemas psicológicos y sociales específicos.