La casta bancaria española (altos directivos y consejeros) es la que mayores sueldos cobre de toda Europa, con un salario medio anual aproximado que supera los dos millones y medio de euros. Una práctica que premia la mala gestión y la corrupción a precio de oro mientras la mayoría de los ciudadanos vemos cómo, año tras año, perdemos poder adquisitivo y calidad de vida.