El eje central de esta obra es el estudio de esa compleja fase que se inicia con la irrupcíon de la pubertad y que exige un reordenamiento del material psíquico adquirido. Desde el punto de vista teórico, se privilegian los desarrollos psicoanalíticos que plantean los avatares desde la irrupcíon de la tensíon genital o el despertar de la adolescencia, a la consolidacíon de la identidad y del carácter, pasando por la reedicíon de la problemática edípica, la elaboracíon de los duelos por el cuerpo de la infancia, por los padres y por la bisexualidad, la búsqueda de un objeto sexual no incestuoso como derivado del desasimiento de la autoridad de los padres, por ende, la construccíon de una identidad sexual, y la búsqueda de proyectos en tiempos de un capitalismo tardío. Esta fase del ciclo vital es caracterizada como un momento que exige una transformacíon para lograr poner palabras a aquellos acontecimientos nuevos que se presentan desde lo realy que el joven no puede representar psíquicamente. Es un pasaje gradual del trauma a la representacíon, una nueva posicíon subjetiva que la cultura define como adolescencia.