El mundo está lleno de textos más o menos interesantes; no quiero añadir más. Este enunciado, paráfrasis de una idea de los años sesenta del artista conceptual Douglas Huebler, cifra el proyecto no creativo de Kenneth Golchesith, un rechazo a los valores románticos de la originalidad y la Inspiración que, antes que una forma de la parálisis o la renuncia, ea la premisa de una nueva escritura basada en la copia y la recontextualización, en el empleo de materiales ya existentes entendidos como ready-mades.