En este texto Daniel Calmels reflexiona sobre los cuartos cotidianos, la sala de trabajo, el espacio del hábitat en constante relación con el espacio del cuerpo. En esta dirección, casa, vereda y calle, así como también rincón, pared, techo y suelo, serán temas de investigación. Se desarrolla aquí un análisis de las vivencias espaciales. Entre ellas, la vivencia del jugar en el espacio, diferenciando entre el espacio de juego y el campo de juego, y analizando también el juego de construcción de casas. El autor elabora una topografía vivencial, esto es, la descripción y caracterización de un lugar a partir de la vivencia. Construcción de un espacio habitado por el niño en edades tempranas.