El objeto del presente trabajo consiste en indagar -desde el enriquecedor punto de encuentro que emerge del discurso constitucional y el psicoanálisis-, si el estado constitucional de derecho representa un paradigma mediante el cual es posible desarrollar un discurso jurídico que garantice la diversidad biográfica respecto de la sexualidad, y a la vez, ofrezca un valladar a los intentos agazapados del pensamiento único como un otro que todo lo puede y todo lo sabe.