En la barriga de mi mamá yo era el único, y me sentía protegido y seguro. Después nací, me encontré con los demás y todo cambió. Ahora las confrontaciones y las dudas son interminables. Y una pregunta en especial se destaca de las demás: ¿quién soy yo? Los demás me reconocen por mi aspecto físico, mis ideas y mis gustos. Tengo una personalidad definida, pero que puede cambiar con el tiempo, y tengo ciertas opiniones que también pueden cambiar; y eso está bien.