Desde hace cientos de años el artesanado ha tenido una presencia considerable en las ciudades mexicanas, donde floreció una forma de producción caracterizadas por su escala reducida y por la calidad. En el siglo XIX, ciudades como México, Puebla y Guadalajara acusaban aún este perfil artesanal. Abre el libro con la reflexión de Karl Marx sobre la producción artesanal y cierra con la perspectiva sobre la historia social ofrecida por E.P. Thompson. En medio se presenta una trama que da cuenta del artesanado urbano, las organizaciones laborales, el discurso asociativo, y la industria textil artesanal y fabril mexicana del siglo XIX.