Judas es un personaje mudo, inexpresivo, misterioso, de quien sabremos que le apasiona dibujar. Con un tono dominante cercano a la ironía y al humor tirando a oscuro, las distintas peripecias en las que se ve envuelta la ardilla nos van dando pistas sobre su personalidad, sus ilusiones, sus adicciones "psicotrópica, laboral", sobre su caída y renacimiento...