BALMES Y URPIA, JAIME LUCIANO ANTONIO
Al escribir este libro no he olvidado las observaciones que emití en El criterio sobre la necesidad de reservar para las otras partes de la filosofía las cuestiones ideológicas y psicológicas. He procurado, pues, reducir a reducir a reglas breves y sencillas todo lo que se requiere para pensar bien; y me abstengo de ventilar cuestiones difíciles que no pueden comprender los jóvenes al pisar por primera vez los umbrales de la ciencia. Cuando las examine en los demás tratados haré notar las relaciones que puedan tener con la lógica. Convengo en que algunas de dichas reglas y razones en que se fundan se entienden mejor después de haber hecho estudios serios sobre la ideología y la psicología, y que en el orden analítico estas dos ciencias preceden al arte de pensar; pero en los libros de enseñanza no se busca lo más filosófico, sino lo más útil para enseñar. Por ese motivo se ha distinguido siempre entre el método de enseñanza y el de invención. Tocante a la exposición de las formas dialécticas he guardado un medio: ni les doy excesiva importancia ni las estimo en menos de lo que merecen; omitió lo superfluo, sin olvidarme de lo útil. Como el arte de pensar no se aprende con solas las reglas, hubiera multiplicado de buena gana los ejemplos en que se viese la aplicación de las mismas; pero me ha retraído el temor de que la obra saliese demasiado abultada, cuando mi propósito era excusar de extenderme demasiado con poner las citas de El criterio, donde se hallarán las ampliaciones correspondientes.