Esta obra analiza las características en la enseñanza de las matemáticas en nuestro país desde la perspectiva de género, problematizada como una categoría de análisis que cuestiona un supuesto determinismo biológico en función del sexo. La autora plantea que los resultados acerca del estudio de matemáticas en México indican particularidades respecto a otros países, las cuales están relacionadas a las condiciones de enseñanza.