Descubrimiento. Lo primero que se encontró de un Triceratops fue una placa de cráneo y dos cuernos de la frente. En 1887 Othiel Marzo examinó estos cuernos pensando que provenían de un búfalo extinto por lo que llamó a la muestra Bisonte alticornis. Entre 1889 y 1892 el paleontólogo John Hatcher recolectó huesos de cuando menos cincuenta dinosaurios individuales con cuernos en Wyoming