En este libro, construido a la luz de sus investigaciones precedentes, el autor pone el momento actual en una perspectiva de larga duración, e invita a retomar el pasado para moldear el futuro y poder salir del karma de la repetición de la guerra.Esta nueva edición responde no sólo al interés que despertó el libro, rápidamente agotado, sino también a su creciente vigencia a la luz de procesos y eventos recientes: el prolongado y revelador debate sobre los alcances y límites de la Ley de Justicia y Paz; la creación gubernamental de una Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación; el despertar organizativo de las asociaciones de víctimas, y las cada vez más ostensibles tensiones entre muchas de las prácticas guerreras de los actores armados, incluidos los agentes del Estado, y las tendencias cada vez más restrictivas y punitivas de la legislación y las instancias judiciales internacionales.Para el autor este es un libro en movimiento. Además del diálogo con los interlocutores esperados: los historiadores y los politólogos, este texto lo ha puesto en contacto no sólo con los psicoanalistas, sino también con los artistas y los críticos de arte. En este cruce hay un largo camino por recorrer.Temas como el de la memoria y el de las víctimas rompen las fronteras disciplinarias y obligan también a repensar las relaciones entre la escritura y la imagen. Este libro quiere seguir abierto a estos desafíos e innovaciones. Esta nueva edición responde no sólo al interés que despertó el libro, rápidamente agotado, sino también a su creciente vigencia a la luz de procesos y eventos recientes: el prolongado y revelador debate sobre los alcances y límites de la Ley de Justicia y Paz; la creación gubernamental de una Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación; el despertar organizativo de las asociaciones de víctimas, y las cada vez más ostensibles tensiones entre muchas de las prácticas guerreras de los actores armados, incluidos los agentes del Estado, y las tendencias cada vez más restrictivas y punitivas de la legislación y las instancias judiciales internacionales.Para el autor este es un libro en movimiento. Además del diálogo con los interlocutores esperados: los historiadores y los politólogos, este texto lo ha puesto en contacto no sólo con los psicoanalistas, sino también con los artistas y los críticos de arte. En este cruce hay un largo camino por recorrer.Temas como el de la memoria y el de las víctimas rompen las fronteras disciplinarias y obligan también a repensar las relaciones entre la escritura y la imagen. Este libro quiere seguir abierto a estos desafíos e innovaciones. Para el autor este es un libro en movimiento. Además del diálogo con los interlocutores esperados: los historiadores y los politólogos, este texto lo ha puesto en contacto no sólo con los psicoanalistas, sino también con los artistas y los críticos de arte. En este cruce hay un largo camino por recorrer.Temas como el de la memoria y el de las víctimas rompen las fronteras disciplinarias y obligan también a repensar las relaciones entre la escritura y la imagen. Este libro quiere seguir abierto a estos desafíos e innovaciones. Temas como el de la memoria y el de las víctimas rompen las fronteras disciplinarias y obligan también a repensar las relaciones entre la escritura y la imagen. Este libro quiere seguir abierto a estos desafíos e innovaciones.