Dotado de poderes sobrenaturales, recibió la educación de los héroes: aprendió a manejar el arco y los carros de combate; sobresalió en la lucha y en las competencias atléticas; realizó doce trabajos durante doce años para conseguir su inmortalidad. En su patria lo llamaban Heracles pero, fuera de ella, lo conocían como Hércules.