Después de la primera aventura de este peculiar trio de detectives, Carmen, Rosalía y Ascensión reciben la visita de Borja Pijirilis, el director del mercado. El pobre está desesperado porque ya hace días que en las paradas se montan unos pollos descomunales porque los números de turno salen repetidos. Las Coscorrón aceptan al caso, pero enseguida sospechan que bajo este misterio aparentemente sencillo e inofensivo se esconde otro más complejo y peligroso.