"Lavín Cerda empezó a publicar sus poemarios en la década de los sesenta y asumió valores a lo cronopio, como principios de procedimiento antes que como temas. Y el mejor modo que el poeta encontró para trasladar libertad e igualdad al plano literario fue ubicar el verbo poético en el límite. La igualdad que los jóvenes pedían en lo social, Lavín Cerda la aplica al lenguaje. En la exploración de su material de trabajo, el poeta se convence de que la palabra es más que semántica y significado, también es espectro sonoro y amasijo visual, espacio gráfico. Al dar igual importancia al plano sensorial que al conceptual, su poesía se construye con multiplicidad de sentidos: en cuanto comienza a dominar el fraseo semántico, se inserta una palabra cuya aportación es meramente musical, o visual. A partir de este equilibrio entre lo sensible y lo semántico, Lavín Cerda desarrolla una de las características principales de su poética: la tensión entre el verbo prelógico y el verbo racional. Ahí, en el ámbito de ese límite, se ubica su universo literario". -Moisés Villaseñor Talavera