La Independencia de las Américas ha sido un proceso largo y difícil; los países americanos lucharon primero por su independencia política, después por su reconocimiento y posteriormente para conservarla, frente a los intentos de reconquista de sus antiguas metrópolis, y ante el acecho de las potencias que buscaron ocupar su lugar. Ello dificultó el proceso de construcción de sus Estados nacionales, y de su independencia económica y social. Los diferentes movimientos independentistas incidieron en el desarrollo de cada país y en la fisonomía de las Américas y del Caribe.