Memoria de dos jóvenes casadas marca el momento más álgido de una meditación sobre el matrimonio, que fue uno de los ejes principales del pensamiento de Balzac. Esta novela desarrolla dos concepciones opuestas de unión conyugal; una inspirada en el egoísmo ciego, encarnada por la romántica y exaltada Louise que concibe el matrmonio dominado por la pasión; la otra guiada por la conciencia de una misión que cumplir, representada en la sabia y ambiciosa Renée, que, gracias a su diplomacia y energia, convierte en feliz un matrimonio de conveniencia. Balzac, que condena las quimeras novelescas de la primera y las opone al realismo triunfante de la segunda, en una carta dirigida a George Sand le confiesa: «Preferiría que Louise me matara a vivir largamente con Renée»