HISTORIA DEL PECHO

HISTORIA DEL PECHO

Editorial:
ADVANCED MARKETING
Año de edición:
Materia
Novela historica
ISBN:
978-84-8310-561-0
Páginas:
392
Encuadernación:
Rústica
Clasificación:
GENÉRICA
$448.00 MXN
IVA incluido
Envío 15 días. Sujeto a disponibilidad

nttttt u00bfCómo, en qué momento, las glándulas mamarias de la mujer, cuya estricta función ha sido siempre la de alimentar al neonato, han pasado a ser, además, objeto del deseou00a0? u00bfO habrán ejercido siempre, desde la noche de los tiempos, también una atracción erótica y estéticau00a0? La estudiosa Marilyn Yalom lo ha investigado a fondo y nos lo explica claramenteu00a0: al principio fue el pecho, y el pecho era sagrado, pues nadie habría sobrevivido sin él. Luego, a lo largo de la historia de Occidente, el pecho ha ido incorporando como símbolo multitud de significados distintos hasta, de hecho, llegar a significarlo todo. Embarcados en este viaje por la rica cultura occidental u2014y con cualquier documento revelador a modo de equipajeu00a0: pintura, escultura, literatura, fotografía, panfletos, publicidad e incluso tratados de medicina, podemos seguir paso a paso el recorrido que nos propone Yalom, desde la diosa Isis, que concedía la inmortalidad a quien se nutriera de su pechos, a la leyenda de las amazonas y la de Rómulo y Remo, amamantados por una lobau00a0; desde lo más oscuro de la edad media, cuando, bajo la férula de la Iglesia, la representación de la figura femenina apenas se diferenciaba de la masculina, hasta la paulatina transformación del pecho en símbolo de nutrición espiritual y protección, o, ya en el siglo XIV, en encarnación de la caridad y la pureza. Ante nuestra curiosidad ya ganada, Yalom sigue informándonos, por ejemplo, de lo que sentían los hombres y las mujeres del siglo XV al contemplar un famoso cuadro en el que la Virgen, mostrando uno de sus pechos, toma los rasgos de la amante del rey francés Carlos VIIu00a0: u00bfaludía a un ideal de maternidad o a un placer claramente sexualu00a0? Sabremos también qué opinaron sobre el pecho las propias mujeres, sus amantes, los moralistas, los pornógrafos y los psicoanalistasu00a0; con qué artilugios lo han adornado o constreñidou00a0; y cómo lo han tratado en sus obras escritores como Shakespeare, Ronsard o Tolstói. Llevados del revelador relato de Yalom, comprenderemos al fin, entre otras cosas, por qué el pecho femenino se convirtió en símbolo durante la revolución francesa y, ya en el siglo XX, durante las dos guerras mundiales y en todo movimiento feminista. ntttt