Saikaku Ihara, seudónimo de Hirayama Togo, nos entrega una recopilación de cuentos de amor homosexual entre los señores samuráis del Japón medieval y los jóvenes que les servían: pajes, aprendices de samuráis, secretarios, ayudantes en general o incluso jóvenes que vivían fuera de sus palacios. Estos cuentos nos dan razón de la normalidad de estas practicas antes de la era Meiji, época en que instauran cambios al respecto, con lo que estas practicas homosexuales se hundieron en el silencio, cabe decir que otra de las razones de este silencio, se achaca a la entrada de los extranjeros a Japón quienes veían con malos ojos a la homosexualidad.