Mediante la línea, sucesión continua de puntos en longitud del espacio, el universo puede ser reducido a sus formas más simples y primigenias; puede, también, ser multiplicado hacia el infinito. Alcanzar la exactitud en el trazo que permita tocar estos dos extremos requiere de una mano diestra que serpentee entre las líneas vertical, horizontal, inclinada, curva hasta extraer de ellas las formas más puras, las más complejas? Observando el amplísimo número de trabajos de Ernesto García Cabral, reconocemos por qué le ha sido aplicado con tanto acierto el epíteto de maestro de la línea; adjetivación justa para un artista que marcó la gráfica mexicana del siglo XX, que sumó su dominio del trazo ligero y profundo a un peculiar sentido del humor en el que lo popular se entrelazó con la ironía incisiva.