La industria de la confección ha sido una de las ramas manufactureras que de manera más intensa ha vivido el proceso de ajuste y reestructuración de la economía mexicana en las últimas dos décadas. La integración exitosa de este sector a la economía mundial se ha realizado mediante su inserción a las redes globales de suministro que abastecen de estos bienes a los Estados Unidos. Sin embargo, la autora plantea que el escenario es incierto pues a partir de 2001 las exportaciones de este sector están declinando como resultado de la competencia de países como China. Hoy, la dinámica de esta industria se inscribe en un marco más amplio de la globalización que tiene lugar en la Cuenca del Pacífico