Esta obra presenta las estrategias de inteligencia comercial que utilizan empresas vinícolas chilenas y mexicanas en el mercado de vinos en México como medio para elevar su competitividad. Por medio del análisis de las cinco fuerzas competitivas de Michael Porter, la autora identifica los elementos que permiten elevar la competitividad de las empresas mexicanas que participan en este sector productivo y propone alternativas para que el vino mexicano logre un mejor posicionamiento en el mercado nacional en el cual compiten numerosas empresas extranjeras.