La pequeña Irupé tiene sed. Va por agua con su jarro, caminando tranquilamente por el bosque. No se da cuenta de que el hambriento Yaguareté la acecha escondido entre la hierba.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información