Este libro es el resultado de una gran inquietud en torno al desarrollo económico del sistema financiero del Japón durante las últimas seis décadas. Durante los viajes de la autora al Japón, hizo un trabajo de observación y evaluación de cómo a pesar de tener finanzas públicas deterioradas, un sistema bancario frágil, un sector corporativo fuertemente endeudado y tasas de crecimiento bajas, tenía reservas cuantiosas y un alto nivel de vida. Este trabajo de observación y evaluación se enriqueció con el estudio de los clásicos del pensamiento económico. La conclusión es que las respuestas van más allá del contexto económico, político y social, y están en la profunda preocupación del Estado como Estado-nación que busca la equidad de su población a través de la necesidad de la expansión del capitalismo con bienestar social.