La historia y la política han convivido con mayor o menor armonía a lo largo del tiempo, pero sólo un historiador como Jesús Reyes Heroles ha enriquecido tanto ambos campos y los ha hecho florecer con su amplia obra. Lo que anima Los caminos de la historia es una inagotable pasión por la política como actividad cultural y, por supuesto, la necesidad de comprender el pasado, de estudiarlo a profundidad, aprender de él y buscar ahí el sentido del turbulento siglo XX mexicano que, como una presencia invisible, se extiende hasta nuestros días.