La obra de José Revueltas constituye un legado intelectual particularmente significativo. Al leer su extensa poligrafía se advierte tanto el cuestionamiento a la enajenación prevaleciente, como el lugar central que tiene el uso de la categoría filosófica de enajenación. Criticó la vida política y social de México durante coyunturas muy significativas como el cardenismo, la huelga de los ferrocarrileros, el movimiento estudiantil de 1968, etcétera; Revueltas vivió una vida extraordinariamente agitada con persecuciones y presidios, durante décadas ese fue el destino de los militantes congruentes.