La valoración moral respecto de las guerras ha sido una inquietud permanente del ser humano: satanizadas algunas, otras reivindicadas y hasta bendecidas. Más allá de estas consideraciones, el trabajo del filósofo que intenta acercarse al tema de la guerra es complejo. Este libro recupera los principios de la guerra justa pertenecientes a la tradición agustiniana y la tradición política de la guerra, porque a través de ambas pueden encontrarse las herramientas necesarias para hacer luz sobre algunos de estos problemas.