Estudiantes de la Universidad de Frankfurt, no parece ocuparlos disciplina alguna sino la pregunta de cómo distinguir la vida falsa de la verdadera. En el último tiempo, Kober se ha vuelto inquietamente parco, pero la excitación de Julian, pródigo en sorpresas y provocaciones, mantiene en vilo a todo el grupo de amigos, al que se suma de modo inesperado un contingente de rusos y rusas. Así, llegado desde la lejana Jabarovsk, comienza a circular el manifiesto de un tal Andrei Kirilov sobre el estado de la sociedad: "La humanidad funciona como una úlcera cancerosa y el desencadenante de su crecimiento es el anhelo de felicidad y bienestar". El manifiesto acentúa las diferencias y provoca acaloradas discusiones. Poco después, el grupo viaja hacia Wendland para sumarse a las manifestaciones anuales contra el transporte de residuos nucleares. Allí Julian se arriesga en forma definitiva y fracasa en una acción aislada, nocturna.