Feliz vendía besos envasados. Los coleccionaba desde su niñez. Su familia era muy afectuosa, pero no todos tenían esa suerte. Así que decidió poner sus besos a disposición de quien los necesitara en su tienda: la Besería de Feliz, calle Corazón Ligero 5. Un libro escrito con un estilo sencillo y directo que se centra en la importancia de demostrar afecto por los demás.