“Nací en junio de 1966, en el invierno porteño. Durante mi primer verano de vida, mi viejo se pasó cuatro meses de entrenamiento guerrillero en La Habana, mientras su esposa y sus dos hijos lo esperábamos en Buenos Aires. Ese comienzo lleva la marca que signaría el resto de mi infancia y adolescencia.”
Tras la muerte de su madre, el protagonista de este libro encuentra una vieja caja de zapatillas donde ella atesoraba toda clase de memorabilia: cartas, postales, casetes, fotografías... A medida que exhuma el contenido, va reconstruyendo su pasado y el de su familia. Hijo de dos montoneros, su infancia tuvo el sello que le imprimieron los avatares políticos de los años setenta en el país: clandestinidad, separaciones, viajes, exilio...