Es evidente que la felicidad depende, en parte, de las circunstancias y, en parte, de uno mismo. en este libro nos hemos ocupado de la parte que depende de uno mismo, llegando a la conclusión de que la receta para la felicidad es muy sencilla. todo el mérito que atribuyo a las recetas que ofrezco al lector consiste en que están confirmadas por mi propia observación y experiencia, y en que han aumentado mi propia felicidad.