La palabra rebelde para muchos padres tiene un significado negativo. Igual que ocurrirá más tarde con la palabra pubertad, algunos padres la asocian con problemas. La fase de rebeldía o, dicho de otra forma, la fase del descubrimiento de la voluntad y del yo es una etapa positiva del desarrollo de cada individuo porque la capacidad para enojarse, sentir decepción y defenderse muestran que el niño aprende a desarrollar su personalidad. Cada situación, cada niño, cada madre o padre son distintos. Por eso también son diferentes los sentimientos, motivos y objetivos que están detrás de un comportamiento.