Sisifo, el mas inteligente de los hombres, fue condenado por los Dioses a la reiteracion monotona e infinita Delmas terrible de los castigos: empujar una roca por la ladera de una montana, solo para, unos instantes despues, contemplar su caida. En 1942, en una Francia derrotada y aun inmersa en la ocupacion nazi, Albert Camus publico un ensayo que terminaba con las palabras hay que imaginar a Sisifo feliz. La profundidad de esta idea, arraigada en el absurdo de la existencia, marco a toda una generacion y dio nueva forma a la esperanza humana. En el centenario de su nacimiento, diez escritores radicados en Mexico prestan su pluma para reflexionar sobre las ideas, las palabras y los silencios del pensador francofono y desarrollar un dialogo -como debe hacerse con toda la literatura verdaderamente viva-entre pares de tiempos no tan distantes pero radicalmente distintos.