Una joven empleada del Instituto Nacional de Inmigración (Isabel, mejor conocida como "La Negra"), es enviada al Sureste de México a fin de organizar la repatriación de los cuerpos de un centenar de centroamericanos asesinados con violencia por un grupo criminal desconocido. A medida que conoce a Yein, una de las pocas sobrevivientes de la masacre y que comprende la magnitud del maltrato que se ejerce contra miles de viajeros que tratan de cruzar ilegalmente la frontera del Norte de México, Isabel trata de denunciar estas condiciones infrahumanas por todos los medios a pesar de los obstáculos que se le presentan y las amenazas, cada vez más graves, que le hacen. La novela refleja los problemas sociales que se viven actualmente en nuestro país y que tienen repercusiones en varios sectores; afectándonos a todos como población.