Lacan nos propone una respuesta a la pregunta para el significado de la forma de un ejemplo de dónde la patente del significado es evidente, de qué significado no se cierra en la combinación del significante y el significado. El ejemplo del rompecabezas muestra el agua que lo compone como tal. Lo que vale el acertijo es el ejemplo, es que el acertijo es honesto, honesto porque no evita que la vela se escape. Precisamente, esto es lo que se opone al enigma y al concepto. El concepto, por el contrario, es una captura, un aprendizaje, una catalepsia, deciden los Antiguos. Lacan en este escrito recuerda al Begriff alemán: póngalo en la parte superior. Por otro lado, es sensato que a medida que avanza su elaboración, Lacan transforma progresivamente sus conceptos en enigmas, atiborró con enigmas su enseñanza, y (somos honestos como un enigma) son lo que nos mantiene: este descifrado. Evidentemente creando conceptos y creando rompecabezas con movimientos muy diferentes. Está claro que la educación de Lacan creó conceptos enigmáticos, enigmáticos, y difundió el sentimiento (somos sensibles) de que el sentido escapará.