Casi todos los habitantes de los Estados Unidos y hasta los que se denominan a sí mismos hombres de ciencia, creen hoy día que las selvas del Yucatán y de la América Central son tierras tan incógnitas como era América para los europeos antes de que fuera descubierta por Cristóbal Colón en 1492, en cuyo año este navegante vio por vez primera la costa norte de la América meridional y la recorrió desde la desembocadura del río Orinoco hasta Puerto Cabello en el Golfo Triste.