Desde que Cornelia descubrió, tras conseguir abrir el Libro Prisionero, que en realidad es un hada con sangre humana, ha progresado mucho. Sin embargo, aún le queda mucho que aprender, y en su camino encuentra misteriosos mapas, traiciones y encantamientos. Tras sortear múltiples peligros, Cornelia se acerca inexorablemente a su destino: encontrar la Piedra Negra y vencer al pérfido Nigromante, que busca arrebatar al hada su enorme poder. Por fortuna, puede contar con sus amigos: Arborescente, el extraño mago evaporado, y Luna y Flecha, dos jovencísimos cazadores de duendes, así como el solitario Ander -el enigmatico Gavilán-.