A lo largo de los años, la información precisa, veraz y oportuna se ha considerado un medio de poder. Quienes buscan predominancia en este sentido, no escatiman esfuerzos para recopilar la mayor cantidad de información, anticipada y profunda, de sus contrapartes. Los programas de espionaje constituyen las ciberarmas de la nueva guerra digital; por ello, debemos pensar seriamente acerca de nuestra dependencia a la computadora, a fin de contrarrestar sus debilidades con una protección cibernética más eficiente.