Al celebrarse en 2010 el Centenario del Inicio de Revolución Mexiacna, lo que entre muchas otras cosas implicó la exhibición y realización de películas nacionales y extranjeras referidas a dicha etapa histórica, tanto El compadre Mendoza como La sombra del caudillo, no resulta casual que ambas pelóculas hayan sido iniciativas de Juan Bustillo Oro y Julio Bracho, dos de los más brillantes exponentes delteatro de vanguardia en nuestro país, lo que sin duda llama más la atención es que ambos dramaturgos convertidos en cineastas se hayan visto seducidos por abordar en el plano artístico un tema punzante para el sistema político emanado de la Revolución Mexicana.