Los grandes chefs de hoy y sus creaciones no son fruto de la casualidad; no son personas aisladas que un buen día expresan su creatividad y dan como resultado los platos que se presentan en este libro. Todos ellos son resultado de múltiples factores. Ante todo, una geografía particular, con climas diversos y paisajes muy variados: llanuras y selvas, desiertos y bosques, montañas, ríos y costas; un ramillete difícil de igualar. Y de esa ubicación y de esas características, surgen productos originales, únicos, que dan una personalidad y un rostro propios a nuestra cocina. Y son las manos de hombres y mujeres que cultivan y cuidan los productos de esta geografía, los frutos de esta tierra: por medio de destrezas y sabiduría han forjado oficios y costumbres propios, originales y únicos en muchos casos. Finalmente, también se ha dado una historia concreta en estas tierras que ha desembocado en una cultura propia cuyo signo más distintivo es el mestizaje. Y hablar de culturas es hablar de todos los aspectos que conforman la identidad: las costumbres, tradiciones y formas de ser y hacer que caracterizan a un pueblo. La cocina, desde luego, ocupa un lugar fundamental en la cultura.