Después de largos años de vida en común, Émile y Juliette por fin consiguen retirarse a la casa de sus sueños. El paisaje es idílico, la tranquilidad parece asegurada y nada debería impedirles disfrutar de una jubilación perfecta.
Hasta que aparece su vecino.
Cada tarde, puntualmente a la hora de la merienda, el inquietante personaje se presenta en su casa y se instala en ella. Lo que comienza como una incómoda visita acaba convirtiéndose en una invasión cotidiana capaz de alterar por completo la apacible existencia del matrimonio.
Atrapados entre las normas más elementales de educación y el deseo cada vez más urgente de librarse de su insoportable visitante, Émile y Juliette comienzan a buscar soluciones. Pero cuanto más intentan recuperar la tranquilidad perdida, más absurda, perturbadora y peligrosa se vuelve la situación.
En Las Catilinarias, Amélie Nothomb transforma un conflicto aparentemente trivial en una afilada comedia negra sobre la convivencia, la misantropía, los límites de la cortesía y nuestra capacidad para soportar a los demás.
Breve, incómoda y cargada de humor negro, la novela conduce al lector hacia un sorprendente desenlace mientras plantea una pregunta tan sencilla como inquietante: ¿hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar para que nos dejaran, por fin, en paz?