El lienzo está basada en un hecho real: el escándalo del que fue protagonista Benjamin Wilkomirski, quien en los años noventa falsificó sus memorias como si hubiera sido víctima del Holocausto. La novela trata del valor del recuerdo, de la credibilidad y de la construcción de una identidad en un juego donde falsificación y verdad aparecen como dos posibles caras de una misma moneda. Sucede en tiempos actuales.