¿Puede el chisme ser uno de los soportes del arte? ¿No hay en la manera en que se propagan los rumores una suerte de modelo formal de cómo se difunden y afianzan las obras artísticas? En la década de los años ochenta, Ulises Carrión completará el giro hacia una idea de arte postestético comprometido ya no con la autoría individual ni con la materialidad de la obra, sino con la pregunta de cómo incidir directamente en la cultura. Aunque ese giro hacia las prácticas colectivas y las redes de participación en detrimento del viejo sueño de reflejar mundos personales ya se había iniciado con el archivo-galería de Other Books and So y su experiencia con las posibilidades erráticas del arte correo, en la última década de su vida Carrión (San Andrés Tuxtla, 1941? Amsterdam, 1989) echará a andar proyectos que involucran y afectan el entramado social y amplían y agudizan el cuestionamiento sobre los límites del arte.