HERNANDEZ GONZALEZ, MARIA DOLORES
La dualidad defecto-virtud está presente en todas las personas, y cada uno de nosotros es responsable de mantener su equilibrio.Aquellas imperfecciones que conocemos como ´defectos´ (orgullo, placer, envidia, etc.), tienen un lado positivo que, si sabemos reconocer, aceptar y aprovechar, nos dará la oportunidad de crecer.La autora de este libro plantea la hipótesis de que podemos convertir nuestros defectos en recursos, o desdeñarlos como inútiles si así lo deseamos. Sin embargo, advierte que para que un defecto pase a la categoría de recurso, debemos estar dispuestos a buscar dentro de nosotros mismos, si en verdad encierra algún valor.Esta disponibilidad exige desprender de nuestra mente las definiciones negativas que hemos acuñado a través del tiempo, respecto al término ´defecto´, olvidar las actitudes de sospecha y desconfianza aprendidas desde la infancia, y ubicarse en una actitud nueva de comprensión y de aprecio por todo lo que encierra nuestro ser.