El libro impreso es un instrumento de uso cotidiano que tiene una larga historia. Fue tal el poder en potencia que mostraba como difusor del pensamiento que, a unas décadas de su invención, las autoridades de diferentes lugares se aprestaron a controlar su producción y circulación. En esos afanes de control, destacó el tribunal más temido de la católica España: la Inquisición.