Los DIARIOS DE GUERRA en los que Lindbergh vertio todas sus experiencias, ilusiones y amarguras se inicia en el momento en que Alemania invadia Austria mientras el, con toda su familia, se hallaba en su retiro de Illiec, en la costa de Bretaña. Despues vendra el viaje por Europa, el regreso a los Estados Unidos y la lucha por evitar que su nacion entrara en la guerra. Cuando, por la decidida voluntad de Roosevelt y la influencia de los elementos probritanicos del pais, se vieron obligados a entrar en la contienda, Lindbergh, que era coronel de aviacion se puso al servicio de su patria. Primero como tecnico de la casa Ford y mas tarde como observador y consejero en la zona del Pacifico contribuyo al perfeccionamiento de los aviones militares.