nttttt Un ejercicio mecánico y cotidiano como mirarse al espejo puede convertirse en una odisea para quien alberga en su mente un solo mandato interior: tengo que estar flaca. No importa cómo. Para algunas personas, la decisión de comer -o no- un chocolate resulta más tensionante que rendir un examen. Temen al juez acusador que aguarda agazapado en los vericuetos de sus mentes. Temen la imagen de perfección que les presentan los medios de comunicación. Se alimentan de canciones, que las llevan por el camino de la delgadez extrema, y de páginas web, que les dan letra para abusar de su cuerpo. Ser delgado o no ser es el mantra que repiten una y otra vez. Así, la alcohorexia, la vigorexia, la diabulimia, la orthorexia y los trastornos alimentarios (que pueden aflorar tanto en niños y adultos como, incluso, en futuras mamás) son simplemente trampolines para llegar a su objetivo. u00bfCómo se manifiesta en algunas personas la lucha por ser delgados, rápidos y eficientes? u00bfCómo puede lidiar una niña que está entrando en la pubertad con la invitación a ser atractiva, popular y fashion? u00bfQué camino va a elegir: el de una vida sana o aquel cuyas prácticas para sostener un bajo peso la lleven a la muerte? Estos son algunos de los interrogantes que la autora aborda en estas páginas con información precisa y mucha valentía.ntttt