Esta investigación arranca en el año de 1891 y da a conocer la relación política que mantenían la iglesia católica y el gobierno. A lo largo de cuatro capítulos da a conocer hechos como la intervención de Francisco I. Madero en el estado de Querétaro y las particularidades del primer gobierno posterior al porfiriato, encabezado por Calos M. Loyola; los acontecimientos alrededor de la formación del Partido Católico Nacional y su influencia en la política; la influencia del clero en los diferentes líderes revolucionarios y la persecución que sufrió la Iglesia Católica. La segunda mitad del libro ofrece un panorama sociocultural del estado y de las tragedias vividas en la época; se hace un análisis del movimiento cristero: que provocó que la población defendiera su fe.